domingo, 15 de diciembre de 2013

EL PRINCIPITO Y SAINT-EXUPÉRY



                                        Alirio Pérez Lo Presti (*)










En 2013 se cumplen los 70 años de la aparición de lo que muchos han considerado una de las grandes obras maestras de la literatura de todos los tiempos. Son innumerables los juicios y opiniones en
relación a la obra literaria "El principito". Se trata de un texto muy conocido, cuyas repercusiones histórico-literarias tal vez apenas están comenzando. He leído análisis y críticas sobre esta obra, que van desde el apego y cariño de quien lo ha leído desde la infancia hasta el repudio y rechazo más furioso, a través de la perspectiva  política e incluso filosófica.

Con más de 150 millones de copias (las reproducciones ilegales hacen que la cifra sea imposible de precisar), mucho más de un millón de libros vendidos por año y traducido  a más de doscientos cincuenta idiomas y dialectos, incluyendo al sistema de lectura braille, Le Petit Prince (El principito) es quizá uno de los libros más influyentes de la civilización, que sigue sumando lectores conforme pasa el tiempo.

Considero que es de una hondura abismal, donde el amor, la amistad, el engaño, la infidelidad, la idea de trascender, la experiencia del viaje y la permanente presencia de la muerte conmueven a muchos al punto de convertir este texto en un icono de culto. Que lo sigan leyendo lectores de todas las edades y durante siete décadas consecutivas haya estado presente entre nosotros, nos induce a volverlo a leer con la mirada renovada del ser que va cambiando inexorablemente conforme va pasando el tiempo.

Como cualquiera, tengo mis percepciones sobre este libro.











Una de las cosas que más me llama la atención es el manejo de las metáforas y las paradojas, ambos recursos literarios inexorablemente vinculados con formas de pensamiento muy complejo.

Las metáforas consisten en la aplicación de una palabra o de una expresión a un objeto, al cual no denota literalmente, con el fin de sugerir una comparación y facilitar su comprensión. Por ejemplo: "la primavera de la vida" (DRAE).

Las paradojas son figuras de pensamiento que consisten en emplear expresiones o frases que envuelven contradicción. Por ejemplo: "mira al avaro, en sus riquezas, pobre" (DRAE).

Lo cierto es que en "El principito" se muestran metáforas, paradojas y excepcionales paradojas metafóricas. Todo ello hace que su lectura sea interpretada y potencialmente interpretable de múltiples formas, lo cual a mi parecer, hace que el texto sea de interés ilimitado, de infinita riqueza.

Comienza con una dedicatoria inusual: "A Léon Werth cuando era niño". Pero hoy día creo que en realidad el texto tiene más acertijos que elementos de certidumbre. De hecho, pese a ser un  clásico "juvenil", es mucho más que un libro para niños, y así arrancan las paradojas inherentes al texto.

Por otra parte, se encuentra el elemento universal del viaje. El alejarse de la situación que le afecta en su centro íntimo, para salir a conocer "el mundo" con sus cosas "raras" y sus particulares miserias. Antes de llegar a la tierra, El principito recorre varios planetas habitados por personajes emblemáticos de lo que vendría a ser el ser humano y sus diferentes manifestaciones, unas loables, otras patéticas.









Pero hay que tener claro qué es lo que induce a El principito a partir. El engaño de La Rosa. Su vida, como señala el texto, era melancólica hasta que aparece la figura femenina y todo es modificado. La fascinación por ella y la trampa de quien es engañado:

"-En la tarde, me pondrás bajo una campana. Hace mucho frío en tu casa. Estás mal instalado. Allá de donde yo vengo...".

"Pero ella se interrumpió. Había venido bajo la forma de semilla. No había podido conocer otros mundos...".

Todo ello para conducir a El principito a una culpa inherente al desamor:

"– No habría debido escucharla (...) no se debe jamás escuchar a las flores. Basta contemplarlas y olerlas (...)".





Culpa que es mitigada por el personaje de El zorro (una especie de psicoterapeuta) que le enseña a El principito la naturaleza de los verdaderos afectos. Para luego comparar a su Flor con las que conforman un rosal, espetándolas: " Son bellas, pero están vacías (...) No se puede morir por ustedes".

Hombre que intenta comprender lo femenino, Saint-Exupéry (El principito) compara a "la única" con "el montón" del  jardín floreado de rosas.

Haciendo una comparación entre el texto y la vida de su autor, considero que El principito es un excepcional texto literario de carácter profundamente autobiográfico, lo cual a mi juicio constituye el sino que lo marca, lo define e inevitablemente lo enriquece.

Por último, la idea de trascendencia que atañe a la muerte. El Principito hace un pacto con la serpiente y desaparece. Duro acertijo. ¿El final y la trascendencia?

Hoy lo leo y veo en este texto la autobiografía de uno de los más grandes escritores de todos los tiempos: Antoine de Saint-Exupéry.






@perezlopresti





(*) Publicado originalmente en EL UNIVERSAL
el sábado 7 de diciembre de 2013.
Reproducido con permiso del autor

viernes, 6 de diciembre de 2013

INVICTUS

INVICTUS es un poema de William Ernest Henley (1849-1903) que aparece en la película del mismo nombre, como un texto inspirador de Nelson Mandela, fallecido el día de ayer. Al parecer, el título del poema fue añadido por Arthur Quiller Couch. Lo publicamos como homenaje a Mandela. 

Un detalle que casi no hemos visto mencionar es que en 1983  Nelson Mandela compartió con el Rey Juan Carlos de España el Premio Internacional Simón Bolívar otorgado por la UNESCO por su contribución a la democracia cuando se encontraba en la cárcel de Robben Island, cerca de Ciudad del Cabo cumpliendo cadena perpetua. El premio fue entregado en Caracas en el contexto de la celebración del Bicentenario del Nacimiento de Simón Bolívar durante el gobierno del Presidente Luis Herrera Campins.


Out of the night that covers me,
Black as the pit from pole to pole,
I thank whatever gods may be
For my unconquerable soul.
In the fell clutch of circumstance
I have not winced nor cried aloud.
Under the bludgeonings of chance
My head is bloody, but unbowed.
Beyond this place of wrath and tears
Looms but the Horror of the shade,
And yet the menace of the years
Finds and shall find me unafraid.
It matters not how strait the gate,
How charged with punishments the scroll,
I am the master of my fate:
I am the captain of my soul.

Fuera de la noche que me cubre,
Negra como el abismo de polo a polo,
Agradezco a cualquier dios que pudiera existir
Por mi alma inconquistable.
En las feroces garras de las circunstancias
Ni me he lamentado ni he llorado en voz alta.
Bajo los golpes del azar
Mi cabeza sangra, pero no se inclina.
Más allá de este lugar de ira y lágrimas
Es inminente el Horror de la sombra,
Y sin embargo la amenaza de los años
Me encuentra y me encontrará sin miedo.
No importa cuán estrecha sea la puerta,
Cuán cargada de castigos la sentencia.
Soy el amo de mi destino:
Soy el capitán de mi alma.
(Versión de Juan Carlos Villavicencio, publicada en Descontexto)

En la noche que me envuelve,
negra como un pozo insondable,
doy gracias al dios que fuere
por mi alma inconquistable.
En las garras de las circunstancias
no he gemido ni llorado.
Ante las puñaladas del azar
si bien he sangrado, jamás me he postrado.
Más allá de este lugar de ira y llantos
acecha la oscuridad con su horror,
no obstante la amenaza de los años
me halla y me hallará sin temor.
Ya no importa cuán recto haya seguido el camino,
ni cuántos castigos lleve a la espalda,
soy el amo de mi destino,
soy el capitán de mi alma.

(Versión de la película Invictus)



miércoles, 27 de noviembre de 2013

O NOS RECONCILIAMOS O NOS MATAMOS

                                                                          Nelson Hamana (*)








            Parece una aseveración exagerada, pero la tensión y las diferencias humanas que se generan cada día en Venezuela, patrocinadas irresponsablemente por sus dirigentes sociales y la ausencia de balances institucionales hacen cada vez más probable esta calamidad.

Hay una primera reflexión que evoca una frase de Honorato de Balzac en su novela “La piel de Zapa”, que se pronuncia en una discusión sobre la Monarquía de los Luises y la República de Napoleón: “Cuando el despotismo está en las leyes, la libertad está en las costumbres y viceversa”, y la angustia que nos aqueja en la Venezuela de hoy, es la pregunta sobre lo que ocurre cuando el despotismo penetra y envilece las costumbres, en consonancia con el que asoma en las instancias de gobierno.

            La corrupción de los hombres puede ser conjugada con las leyes y las sanciones, pero cuando se corrompe a un pueblo, y se le hace cómplice del derroche de poder, entonces empezamos a temer porque se derrame sangre, la vida fundada en los instintos tiene muy poco que ver con la razón, sede y fundamento de las relaciones propiamente humanas.

            Cuando nos preguntamos por el país donde estamos viviendo esta desazón, nos damos cuenta de que no podemos seguir andando “mientras tanto”, a ver qué pasa mañana, pero resolvamos hoy como podamos, no nos pueden seguir convenciendo de que todo se resuelve con la venganza y con la justicia que se aplica en el círculo del “ojo por ojo”  que termina sin responsables o culpables.

             El problema está en que un estado de cosas en las que el respeto a la convivencia es cada día más precario genera desesperación y desesperanza y nos va convenciendo de la necesidad de la violencia como repuesta, y ante la desesperación se atenúa cada día más la posibilidad de la reconciliación que va aumentando su desprestigio como posibilidad de solución, con el agravante de que el mayor peso de los muertos recae sobre los más débiles.

            Este es el ambiente de los pescadores en río revuelto, de las voces de sirena de los que se dicen decepcionados, porque fueron marginados de los privilegios de un sistema del que pensaban beneficiarse, de los impacientes porque tienen poca vocación de sacrificio.

            Un primer camino tiene que ser el de la convicción de que el país de hoy es totalmente inconmensurable con el país frívolo en el que antes vivimos y ahora exageramos, del país que aparentaba una riqueza ilusoria, del país que malbarató su futuro, del país irresponsable que no supo vivir sus ventajas, que se abarrotó en los aeropuertos para darle la espalda al deterioro, del que renunció a su ciudadanía pretendiendo que le iban a administrar su bienestar, del que pensó que la política es un problema administrativo de los gobernantes que nada tiene que ver con su vida de puertas adentro.


            Para nuestra desgracia, esa fue la manera de convertir la libertad en anarquía y esa fue la sangre en la que abrevaron las hienas que nos llevaron al despotismo en el que hoy estamos encharcados, aunque muchos ahora den la espalda y se lamenten de su desgracia, y los demás, los corrientes, los de intereses medianos, insistimos en hacer casuística nuestra mala fortuna, a la busca de culpas ajenas para encontrar las repuestas fuera de nuestra propia conciencia y corazón.

            No éramos felices entonces, ni lo somos ahora, de nada nos sirvió nuestra libertad política derrochada en un envilecimiento de las costumbres, en una informalidad de la vida entera.

            No es ese el país que debemos recuperar, no es esa patria la que nació con la más prolongada experiencia de pluralidad y diversidad de nuestra historia. No son las repuestas violentas institucionales o anárquicas las que nos llevarán a la armonía ciudadana.




            Lo que se impone es un “mea culpa” dicho con seriedad, que nos permita ver lo que hubo de desviación y de injusticia, que nos permita venir de vuelta del comerciante especulador, del gobernante corrompido por las ventajas del poder, del ciudadano que aprovecha circunstancias para obtener beneficios exagerados o el que se hizo  corrupto en todas las expresiones de su vida cotidiana, el que pretende salir de su pobreza a expensas de un vecino tan pobre como él, del sistema financiero que aprovecha urgencias o ilusiones del momento para torcerle el pescuezo en un futuro inmediato al trabajador deslumbrado por la fuerza de simulación que tiene el crédito.

            De que nos sirve un teléfono de impresionante tecnología para acceder a unos sistemas de comunicación absolutamente mediocres con ventajas que no necesitamos o que no podremos utilizar ya que corresponden a pretendidas maravillas inexistentes, que solo servirán para presumir y hacernos envidiar en un vecindario que oculta su miseria, y en muchos casos para estimular el delito que nos puede costar la vida, o un televisor de última generación para oír las cantinelas reiterativas de los gobernantes o ver las banalidades de la vida simulada que nos muestran los intereses comerciales o lo que es peor, para convertirnos en acaparadores y especuladores en nuestros propios vecindarios con los bienes que logramos acumular desde los comercios “ajusticiados”.

            Para que nos sirve todo eso que logramos para propósitos inútiles y a expensas de nuestra propia dignidad.        Para que nos sirve la Gloria que no pasa de ser el egoísmo de los poderosos o la Felicidad que es el egoísmo de los tontos como dice el mismo Balzac, como pretender que la libertad es posible sin la generosidad y la responsabilidad.

           
No podemos ser libres si no somos ciudadanos, si no asumimos el peso entero de nuestra vida y de nuestra convivencia. La libertad consiste en poder vivir en conjunto con los otros, en ir haciendo el mundo con los demás y este hacer con los otros es imposible sin la reconciliación.

            No se trata de olvidar, de ignorar, ni siquiera de perdonar, es tan solo asumir el problema del otro, de ponernos al servicio del débil, del que sufre, no solo económicamente, sino moral y socialmente. No se trata de hacernos poderosos, no se trata de substituir un poder por otro, se trata de asumir como un deber la transformación de nuestras convicciones, de ordenar nuestras prioridades, de ser testimonio, de consolar y asumir de comprender y ayudar.

            No podemos seguir a la orilla del camino esperando que otros hagan lo que nosotros no hicimos, no hay taumaturgos sino ilusionistas en el camino del poder  y lo que hay que hacer no es dominar, sino servir.

(*) Médico anatomopatólogo. Magister en Filosofía USB y erudiante de teología ITER



sábado, 16 de noviembre de 2013

GRASAS QUE MATAN

Grasas que matan

Allí caen galletas, pasteles, pizzas, margarinas, bollitos, cremas para café, pasapalos

RAFAEL RANGEL ALDAO |  EL UNIVERSAL
sábado 16 de noviembre de 2013  12:00 AM
Las grasas vegetales de alimentos procesados serán reguladas por el gobierno estadounidense por considerarse como "inseguras". Hace apenas una semana, la U.S. Food and Drug Administration (FDA) publicó una resolución que alerta al consumidor ante la modificación química de aceites vegetales para hacerlos más estables y duraderos cuando forman parte de alimentos procesados. Tal modificación se llama hidrogenación y produce las llamadas grasas trans.

Desde hace al menos dos décadas se conocía de los riesgos a la salud por el consumo de aceites hidrogenados parcialmente. El riesgo mayor es ante la ateroesclerosis y las cardiopatías coronarias que taponan esas arterias con placas que contienen grasas relacionadas a las trans. Por tanto, en 2006, entró en vigor una resolución de la FDA que obligó a la industria a especificar el contenido de grasas trans en las etiquetas de los alimentos procesados. Ahora la cosa se puso más estricta aún.

En noviembre 2013, la página web de la FDA expresa al respecto lo siguiente: los aceites parcialmente hidrogenados ya no se "consideran seguros, en general" -o "GRAS", por sus siglas en inglés y para abreviar. Si la determinación preliminar se vuelve definitiva, los aceites parcialmente hidrogenados pasarían a ser aditivos alimentarios y estarían sujetos a la aprobación de la FDA antes de su comercialización. De acuerdo con las leyes estadounidenses, los alimentos que contienen aditivos no aprobados se consideran adulterados, lo que quiere decir que no pueden venderse legalmente.

La lista es larga, allí caen galletas, pasteles, pizzas, margarinas, bollitos, cremas para café y diversos pasapalos que nos gustan a todos. La respuesta de la industria, sin embargo, ha sido positiva y estamos seguros que se adaptará como en otras ocasiones similares para el beneficio de todos los consumidores. Lo hemos dicho antes, el consumo de alimentos está en transición hacia lo más sano.

rafael.rangelaldao@gmail.com

www.fda.gov

COMUNICADO DE PRENSA DE LA FDA



Para publicación inmediata: 7 de noviembre de 2013
Información para los medios de comunicación:: Gloria Sánchez, gloria.sanchez-contreras@fda.hhs.gov, 301-796-7686
Información al consumidor: 1-888-INFO-FDA

La FDA toma medidas para reducir aun más las grasas trans en los alimentos procesados

Reducir la ingesta de grasas trans puede prevenir miles de ataques al corazón y muertes al año
La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos ha anunciado su determinación preliminar de que los aceites parcialmente hidrogenados (PHO, por sus siglas en inglés), la fuente principal de grasas trans artificiales en los alimentos procesados, ya no sean “generalmente considerados seguros” (GRAS, por sus siglas en inglés) para su uso en los alimentos. La determinación preliminar de la FDA se basa en las pruebas científicas disponibles y en los hallazgos de distintos comités científicos expertos.
La dependencia ha abierto un periodo de 60 días para comentar esta resolución preliminar, a fin de reunir información adicional y obtener la opinión sobre el tiempo que posiblemente necesitarían los productores de alimentos para reformular los productos que hoy contienen grasas trans artificiales, si la determinación se hiciera definitiva.
“Aunque el consumo de grasas trans artificiales potencialmente perjudiciales ha disminuido en las dos últimas décadas en los Estados Unidos, la ingesta actual sigue siendo un problema importante de salud pública”, comentó la Dra. Margaret A. Hamburg, comisionada de la FDA. “La medida tomada hoy por la FDA es un paso importante en dirección a proteger a más estadounidenses contra los posibles peligros de las grasas trans. Una mayor reducción de la cantidad de grasas trans en la dieta de los estadounidenses podría prevenir 20,000 ataques de corazón y 7,000 muertes adicionales por enfermedades del corazón al año, un paso vital para proteger la salud de los estadounidenses”.
El consumo de grasas trans eleva la concentración de lipoproteínas de baja densidad (LDL, por sus siglas en inglés), o colesterol “malo”, lo cual aumenta el riesgo de padecer cardiopatías coronarias. El Instituto de Medicina (IOM, por sus siglas en inglés), una entidad independiente, ha llegado a la conclusión de que las grasas trans no ofrecen ningún beneficio conocido para la salud y que no existe un nivel de consumo de grasas trans que sea seguro. Además, el IOM recomienda reducir lo más posible el consumo de grasas trans, al tiempo que se lleva una dieta nutricionalmente adecuada.
En los últimos años, muchos comerciantes y productores de alimentos han reducido voluntariamente los niveles de grasas trans de muchos de los alimentos y productos que venden. Las grasas trans pueden encontrarse en algunos alimentos procesados, tales como ciertos postres, palomitas de maíz para microondas, pizzas congeladas, margarinas y sustitutos de crema para el café. Un gran número de comerciantes y productores ya han demostrado que muchos de estos productos pueden producirse sin usar grasas trans.  
Gracias a estos esfuerzos, junto con la educación del público, el consumo de grasas trans en la dieta de los estadounidenses se ha reducido de manera considerable. Desde que la información sobre el contenido de grasas trans comenzó a aparecer en la etiqueta de información nutricional en 2006, la ingesta de grasas trans entre los consumidores estadounidenses se ha reducido, de 4.6 gramos al día en 2003, a cerca de 1 gramo en 2012.
“Una de las funciones normativas básicas de la FDA es asegurar que los alimentos, incluidas todas las sustancias que se añaden a estos, sean seguros”, comentó Michael Taylor, comisionado adjunto de la FDA para la Oficina de Alimentos  y Medicina Veterinaria. “Los productores de alimentos han reducido voluntariamente los niveles de grasas trans de muchos alimentos en los últimos años, pero un número considerable de productos aún contienen aceites parcialmente hidrogenados, los cuales son la fuente principal de grasas trans en los alimentos procesados”.
Una vez evaluados los comentarios que se presenten, si la FDA hace definitiva su determinación preliminar,  los aceites parcialmente hidrogenados se considerarían “aditivos alimentarios” y no podrían utilizarse en los alimentos a menos que la normatividad así lo autorizara. De llegarse a una determinación tal, la dependencia daría el tiempo suficiente a los productores para que reformularan sus productos a fin de reducir al mínimo los trastornos al mercado. La determinación preliminar de la FDA sólo atañe a los aceites parcialmente hidrogenados y no afecta a las grasas trans que se encuentran naturalmente, en pequeñas cantidades, en ciertos productos cárnicos y lácteos.
La notificación en el Registro Oficial ofrece más información sobre las grasas trans y sobre los datos que la FDA está procurando recabar. El expediente permanecerá abierto durante 60 días para obtener comentarios de público.

Consulte el expediente "Docket No. FDA-2013-N-1317"
Envíe sus comentarios para el expediente al correo electrónico indicado en la notificación.
Para enviar comentarios por correo, escriba a la FDA, a:

Division of Dockets Management (HFA-305)
Food and Drug Administration
5630 Fishers Lane, Rm. 1061
Rockville, MD 20852
Todo envío debe incluir el nombre de la administración y el número de expediente.

Para obtener más información:


La FDA, una agencia del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, protege la salud pública asegurando la integridad, eficacia y seguridad de los medicamentos humanos y veterinarios, vacunas y otros productos biológicos para uso humano y dispositivos médicos. La agencia también es responsable por la protección y seguridad del suministro de alimentos de nuestra nación, cosméticos, suplementos dietéticos, productos que emiten radiación electrónica, y de regular los productos del tabaco.

jueves, 12 de septiembre de 2013

¿POR QUÉ NOS GUSTA LLORAR?

Comentario a un libro de Michael Trimble

                                                     Carlos Rojas Malpica (*)
 
 
 
Trimble, Michael. Why humans like to cry? Tragedy, Evolution, and the Brain. Oxford University Press: Oxford, UK. 2012.


 

Michael Trimble, Profesor Emérito de Neurología de la Conducta del Instituto de Neurología (Queen Square) de la Universidad de Londres, de nuevo nos demuestra su enorme erudición con este libro apasionante desde sus primeros párrafos. Ya habíamos leído su The soul in the brain. The cerebral basis of lenguaje, Art, and Belief  publicado por la misma editorial en 2007, donde pudimos disfrutar de una lectura darwiniana de la actividad cerebral en situaciones tan polémicas como la vivencia religiosa, la creación poética y la filosofía. Es por eso que habla de neuro-teología, neuro-estética y neuro-filosofía con absoluta seriedad y propiedad científica, sin dejarse seducir por esoterismos ni las cuevas inconscientes del pensamiento mágico. Lo que se deduce muy claramente es que las neurociencias no podrán avanzar mucho en el conocimiento y estudio de la actividad mental, si no dialogan con las humanidades, pues desde su propio ombligo no tienen forma de asomarse al mundo del pensamiento y las vivencias, tan propios de la condición humana. Ya lo han hecho otros destacados investigadores, como Damasio, Edelman, Koch, y Jean Pierre Changeux, quienes se han atrevido a interpelar las neurociencias desde las humanidades. Al parecer, la neurología contemporánea se asemeja cada vez más a la psiquiatría, que ya lleva un largo recorrido en esa dirección hacia y dentro de lo complejo y transdiciplinario.


 



En este texto, Trimble se asoma al misterio del llanto humano, de las lágrimas conmovedoras que lo acompañan, y de lo específico y diferenciado con respecto al llanto animal, su valor expresivo y comunicativo, así como el extraño fenómeno del por qué nos gusta llorar. El trayecto y la metodología son rigurosamente darwinianas y acordes con la concepción contemporánea del cerebro. La sorpresa mayúscula es que parte nada menos que de Nietszche y su Nacimiento de la Tragedia, quien se plantea los orígenes de este género en la música, y lo relaciona con las tendencias dionisíacas que buscan la satisfacción del deseo, enfrentadas al control socializador de lo apolíneo, asumido desde Sócrates en el ámbito de la razón. La lucha entre ambas pulsiones es vivida y descrita por Nietszche como el Pathos Trágico, un estado peculiar del espíritu que no se deja caracterizar por la semántica tradicional de los afectos. Las lágrimas que derrama el espectador no se corresponden exactamente con las provocadas por el dolor físico o la rabia convencional. Incluso Trimble advierte que de todas las artes, es la música, seguida con alguna distancia por la poesía, y muy lejos por la pintura, la que puede promover el llanto del espectador. Este pathos, que con Freud ubicaríamos más allá del principio del placer es objeto de riguroso estudio neurofisiológico en el texto de Trimble. 
Unos parisinos ven desfilar las tropas alemanas invasoras en junio de 1940




 Entre los muchos pasajes por donde circula el pensamiento del autor se nos antoja entresacar algunos que obtiene de algunas investigaciones muy recientes. Todo llega tarde a la conciencia: el cerebro concluye su tarea medio segundo antes que la información sea procesada en la conciencia, con lo cual debemos admitir que sólo vemos el pasado, aunque tan cercano, que lo tomamos por presente. Sobre las neuronas espejo, descubiertas por Rizzolatti en la década de los 70’, el autor afirma que constituyen un sistema inconsciente que monitorea las intenciones del otro y además les reconoce un papel fundamental en lo que ahora se conoce como Teoría de la Mente. A pesar de la importancia que se le otorga al hemisferio izquierdo como sede del lenguaje y el pensamiento proposicional, Trimble considera que en el hemisferio derecho están todos los atributos que nos hacen humanos.

 

Para Trimble hay una organización neuro-anatómica fundamental en la emoción trágica que la distingue del miedo y de la rabia. El neurobiólogo Semir-Zeki estudió en su texto Splendor and Miseries of the Brain los correlatos neurales del amor romántico, observando que se activan la ínsula, la corteza cingulada anterior, el hipocampo y los sistemas de recompensa ubicados en el estriatum ventral subcortical, pero también hay una  disminución de la actividad en la amígdala y la corteza prefrontal ventro-medial. Registros similares se observan en el amor maternal. El mismo Semir-Zeki ha escrito también Toward a Brain-Based Theory of Beauty, y allí propone que tanto la fealdad como la belleza activan el cortex orbito-frontal, pero mientras la fealdad incrementa la actividad amigdalina, la belleza no perturba esa actividad. El Pathos Trágico de Nietszche luce estrechamente vinculado con los sentimientos movilizados por la música, que son muy distintos de los provocados por la rabia y el miedo. Por el contrario, se activan regiones neurofisiológicas muy parecidas a las que se producen con la afectividad social, el amor y la contemplación estética de la belleza. Desde una perspectiva fisiológica, el Pathos Trágico no es similar a la liberación experimentada en la catarsis, estando más cerca de una sensación paradójica de activación y calma.

 

Sólo los humanos lloramos. La evolución de la empatía, activada por las neuronas espejo, la Teoría de la Mente, el desarrollo de la memoria y nuestra habilidad para prever el futuro, desde sus respectivas bases neuro-anatómicas, han promovido conductas de marcada significación para el desarrollo del individuo y la cultura. Aunque la compasión no es un atributo exclusivamente humano, su hipertrofia en nuestra especie ha incrementado las posibilidades de una interacción social de naturaleza más profunda y significativa. Las lágrimas acompañan la Tragedia como género artístico y reflejan las lágrimas que cada día derraman los humanos con el duelo y las pérdidas. Estos sentimientos se han desarrollado en el contexto de una larga historia evolutiva, especialmente vinculada  con la progresiva aparición de la auto-conciencia, las pequeñas comunidades, así como el crecimiento de la capacidad de amar apareado a la experiencia desgarrada de las pérdidas. Acompañando este proceso, está la música, con todas sus posibilidades de conmover la sensibilidad humana, y junto a ella, de nuevo, las lágrimas y el llanto.

 


Ya para concluir, algunas palabras que brotan de recientes vivencias personales. A pesar del entusiasmo de Nietszche por las fuerzas dionisíacas, me complace consignar el placer apolíneo que produce contemplar el debate por donde transcurre la reflexión científica. Nada más edificante que ese diálogo entre las humanidades y las neurociencias que nos propone Trimble. Muy lejos, por cierto, de la convocatoria a chapotear en el fango, donde nos retan a cohabitar algunas gorgonas lamentables de nuestro predio inmediato.

 


 

(*) Doctor en Ciencias Médicas. Psiquiatra. Profesor Titular del Departamento de Salud Mental. Facultad de Ciencias de la Salud.. Universidad de Carabobo. Valencia, Venezuela.

viernes, 6 de septiembre de 2013

HABLANDO DE DIOS.


                                                 NELSON HAMANA (*)


 

 

           
No estoy seguro de poder introducir este tema en el escapulario, aunque  su nombre tenga una evocación religiosa, pero a veces recibimos emplazamientos por hablar en privado temas que luego no queremos hacer públicos y por otra parte, el artículo de Pagola (**) me alienta a presentar una postura, no tanto teológica pastoral, porque no tengo tal autoridad, sino a partir de su misma angustia por cambiar un mundo deforme.

 

            Por el perfil de los lectores, es necesario decir que queremos hablar del Dios de los judíos, pero no entendido con el criterio ritualista al que estamos acostumbrados, sino el de la historia, el que está revelado en todo el trayecto de la Biblia.

 

             No podemos ser fundamentalistas atendiendo los relatos, porque nos encontraríamos que todos ellos están contenidos en las tradiciones de los pueblos por donde transitaron los judíos en su historia tormentosa. No se trata de Gilgames, o Deucalión o Zeus o Amón circuncidados, tenemos que traerlos a nuestra vida presente para que tengan sentido y propósito.

 

            Queremos hablar del Dios Creador, pero no del Ser parmenidiano ni del Demiurgo platónico, queremos partir de la idea de que más que creación, en esa relación hay “crianza” porque todo se realiza en medio de un gran amor incondicional, materno. Hablamos de ese Dios amoroso y accesible del que nos quiere hablar Francisco I.

 

         Si prestamos atención a los relatos, se trata de una historia de fracasos, de opresiones, de esclavitudes, de sufrimientos y de muerte, de traiciones y castigos, a lo que se han opuesto rituales y no relaciones, antes y después de Cristo; es un manifiesto contra la religión y una proclamación de la vida.

 

            Este tiene que ser el punto de partida de nuestro discernimiento de la realidad de Dios, lo que está revelado en su palabra es su mirada sobre el hombre y lo que quiere superar.

 

            Quienes quieren establecer como producto del discernimiento, la santificación de sus propios criterios que se enfrentan al pensamiento de los demás no hacen más que una imposición opresora, esta ha sido una costumbre secular de las Instituciones Religiosas, que atiende a las necesidades políticas de un proyecto centralizador que en poco ayuda el tránsito de los hombres por el mundo.

 

            El saber del mundo solo sirve para el mundo, no permite conocer a Dios. El conocer del mundo es una perspectiva absorbente a la que hay que tamizar cuando se trata de alinearnos con los propósitos de Dios. La ciencia del mundo les facilita a los hombres el superar sus enfrentamientos con la naturaleza, pero para nada sirve cuando se trata de lograr la conversión, en esta circunstancia hay que ver al mundo desde la Cruz de Cristo, que nos habla de un proyecto inalcanzable en esta forma de la historia, pero en el que podemos tener tantas esperanzas que bien podemos entregar la vida.

 

            Se trata de dos planos distintos que no se contradicen en tanto que atienden a realidades distintas y por el contrario se enriquecen mutuamente cuando la mirada sobre los planos divergentes se ilumina y no se enturbia, cuando se entiende que la forma que se interpone entre la luz y el hombre es distinta,  la ciencia se ocupa del reflejo del universo creado, lo que concierne a la eternidad refleja la “Voluntad del Padre”, amorosa y no opresiva.

 

            Se trata de dos actitudes, si la ciencia pretende ver a Dios desde el mundo, está incapacitada para el acto, como diría Meister Eckhart: Dios es y no es lo que decimos de Él, funciona como una metáfora que es y no es lo que de la realidad se dice, se convierte en la percepción estética y variable de acuerdo al contexto, que percibe la forma de una sombra y no la figura de una realidad. La contradicción es la señal de certeza de lo que en nuestro saber es imagen, una forma de conocer no reflexiva.

 

            La mirada del mundo desde Dios, es por el contrario, nítida y real, nos muestra los valores permanentes y eternos y no los contingentes y mudables, se nos muestra en la realidad que vivimos y no la realidad que demostramos. Dios no es demostrable en los límites del espacio y del tiempo, sino que es la historia de nuestras vidas vividas en el contexto de una comunidad.

 

            Pero no hay que confundirse cuando se habla de la renuncia al propio saber, este no es impedimento cuando se trata del saber sobre el mundo, pero si es insuficiente cuando se trata del saber sobre Dios porque se basa en una metáfora que expresa la realidad de una sombra y la ciencia humana busca realidades sensibles o razonables, variables o inevitables.

 

            El saber sobre Dios tiene que fundarse en los planos de la Cruz de Cristo, quien nunca rechazó el valor del saber mundano, sino la pretensión de aplicarlo para conocer al hombre con sus valores y sus aspiraciones en tanto crianza de Dios. Con la ciencia mundana no se puede prescribir el bien o el mal desde la perspectiva de su relación con Dios, la ley se aplica tan solo a los actos en el mundo, en tanto afecta sus valores, no en cuanto a  la construcción del Reino, cuyos valores pueden coincidir y en efecto coinciden, pero no se atan.

 

            Hay que estar atentos para saber a lo que se renuncia cuando se aparta el saber mundano para escuchar la voz del Espíritu, porque podemos estar renunciando a contenidos esenciales ya que la construcción de la historia humana y la historia del Reino son indispensables para la vida en Cristo, no se nos conceden instrumentos solamente espirituales y trascendentes para la construcción de la historia humana, ni siquiera los monjes de claustro lo pretendían, fueron muchas las congregaciones que realizaron investigaciones sorprendentes sobre la realidad del mundo, pero también de su relación con Dios, fueron por mucho tiempo depositarios de la ciencia humana, no sus enemigos.

 

            Se trata de renunciar a las pretensiones del saber humano de querer llegar al espíritu centrando el alma en la neurología o en la psiquiatría, construyendo desde allí una naturaleza humana igual a la creada y trascendente que con frecuencia se aparta de la realidad y genera tensiones  rechazos y opresiones.


 

            Estas absolutizaciones son obstáculos para la acción y la orientación por el Espíritu, el saber humano no fue el modo ni el propósito ni el ámbito de la vida de Cristo, el nos enseñó a abandonar nuestro pensar sobre el sentido, a la forma en la que Él vivió el servicio del  Reino y a la voluntad del Padre, el resto del saber quedó en manos de los hombres.

 

            Debemos rechazar la sacralización del discernimiento, este ha sido el mal de todos los tiempos. La institucionalización del discernimiento puede convertirse en una opresión ya que este es una forma de vida que expresa una relación del hombre con Dios, no es un privilegio de la sapiencia humana sobre la interpretación de Dios.
 
 
 
(*)      Médico Anatomopatólogo. Magister Scientiarum en Filosofía. Estudioso de Teología


(**)    Véase en este mismo blog: No podéis servir a Dios y al dinero, de Antonio Pagola en:
http://conescapularioajeno.blogspot.com/2012/09/una-reflexion-teologica-politicamente_26.html
(Nota del editor del blog)